Los residentes publican, conversan y hacen transacciones entre sí sin salir del conjunto. La administración lo usa para generar ingresos adicionales para el conjunto.
El Marketplace Vecinal no es solo un canal de compraventa entre vecinos. La administración puede usarlo para que el conjunto genere ingresos adicionales que van al fondo del conjunto.
Los residentes publican lo que quieren vender, intercambiar u ofrecer como servicio. Conversan directamente con el comprador desde la app KaiLiving y cierran la transacción dentro del mismo conjunto.
La administración puede publicar en el Marketplace los recursos del conjunto disponibles para uso por los residentes. Cada publicación queda registrada dentro de la misma plataforma que ya usa el conjunto.
Todo dentro de la app KaiLiving que los residentes ya tienen instalada.
El residente o la administración crea la publicación desde la app: descripción, precio y las fotos que considere necesarias.
El interesado contacta directamente al publicador desde la app. La conversación queda registrada dentro del marketplace.
Las partes llegan a un acuerdo y cierran la transacción. Todo ocurre dentro del contexto de la misma copropiedad.
Un marketplace vecinal no es lo mismo que una plataforma abierta al público. El hecho de que comprador y vendedor vivan en el mismo edificio crea condiciones distintas.
Los participantes comparten el mismo espacio, se ven en las áreas comunes y están verificados dentro de KaiLiving. El nivel de confianza es mayor que en una plataforma abierta.
Los residentes ya tienen la app KaiLiving instalada para ver su estado de cuenta, radicar PQRS y autorizar visitas. El Marketplace es un módulo más dentro de la misma app.
La logística de entrega es inmediata. Comprador y vendedor viven a metros de distancia — sin costos de envío, sin esperas y sin riesgo de no encontrar al otro.
El Marketplace opera dentro de la misma app que los residentes ya usan para todo lo demás.
¿Algo que no esté aquí? Escríbanos directamente.
Hablar con el equipoEl Marketplace Vecinal convierte los recursos del conjunto en una fuente de ingresos adicionales — y a los residentes en una comunidad activa.